Ricardo Cabezas de Herrera

 


Ricardo Cabezas de Herrera Fernández nació en Campanario (Badajoz) en 1943, debido a su atracción por la vida sacerdotal, (aunque él era hijo de un médico y de una maestra), a las doce años se desplazó a Badajoz para estudiar en el Seminario San Atón, donde cursó sus estudios de Latín y Filosofía, así como Teología en Salamanca y Psicología en la Central de Madrid.
Fue ordenado sacerdote en 1966, y desarrolló parte de su ministerio en Los Santos de Maimona, fue delegado y Vicario Episcopal de Evangelización. También ocupó el puesto de profesor de Teología en el Seminario Diocesano San Atón. 
En 1987 se le nombró profesor de Teología Dogmática en el Seminario Diocesano San Atón. También fue profesor del Centro Superior de Estudios Teológicos (CSET) y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Santa María de Guadalupe".
En el 2005 fue nombrado Arcipreste del Arciprestazgo de San Juan Bautista de Badajoz, cargo del que cesó en el 2010. Siendo Arcipreste, en el 2009, fue elegido por el Colegio de Arciprestes como su representante en el Consejo del Presbiterio. 
Fue el primer párroco de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro, en Badajoz, donde desarrolló su labor pastoral desde 1988, hasta su paso a emérito en 2017. En dicha parroquia empezó dando misa en en una cochera, hasta su inauguración del nuevo templo en 1996, por el que luchó muchísimo, y desde el cual ayudó a la gente más débil entregándoles alimentos, ayudando en su promoción, buscando soluciones legales a situaciones muy complicadas, como arreglarles la renta básica. Desde ella se han enviado contenedores con ayuda humanitaria a Perú, y se han financiado becas a personas que están allí.
Publicó el libro "Freud, el Teólogo Negativo" en 1989. Ricardo nunca escondió los conflictos que tuvo durante la dictadura, ni que lo llaman cura de izquierdas, él huía del dogmatismo y desconfiaba de quienes tienen respuestas "infalibles" para todo. Intelectual, trabajador, defensor de los más débiles y sobre todo, respetuoso con los no creyentes. 
Lamentablemente falleció el 13 de marzo de 2024, él quiso un entierro humilde, que no le llevarán flores, que lo incineraran y con permiso del duelo de los terrenos y del Arzobispado enterraran sus cenizas en el patio de esa Parroquia por la que tanto luchó. En la cual le pondrán una placa, en su recuerdo, ya que quiso quedarse en su Parroquia de la forma más humilde, aunque nunca se irá del corazón y los pensamientos de sus feligreses. Seguirá con todos desde el lugar donde más a gusto se encontraba. Ha dejado en nuestra ciudad muchos amigos, ya que en el fondo de tanta sabiduría, de tan extraordinaria formación, desde que llegó a Badajoz, denotó que era un cura distinto, con planes distintos pero con un corazón abierto de par en par, siempre y en cualquier circunstancia. 
El dinero de la colecta del importe de las flores que le llevarían a su funeral, quedó dicho que fuera para Caritas Parroquial, para ayudar a los más necesitados, y así lo dijo, y así se ha cumplido, era desde luego un personaje ejemplar. En su recuerdo Don Ricardo. 
Mi agradecimiento a Marisol Muñoz por la aportación de varios de los datos. 
Su libro sobre Freud
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